Siro, aquí tienes un amigo para el resto de tus días

Y que conste que no es una frase hecha. Siro, como sé que vas a leer esto, te lo repito: Pídeme mi sangre que la tendrás.

Al resto os lo explico. Aquí mi menda, tras seguir el track de la senda en lugar de la señalización del GR14, acabé enredado en un monte imposible de rodar por el y practicando empuja-bike en varias, demasiadas, ocasiones. Esto además de un retraso importante, mermó mis energías más de la cuenta, resultado: mi pierna se hizo de palo (literal) a unos kilómetros de Almazán. Entonces, cuando todo parece perdido va y aparece Siro. Gratitud eterna. Ejemplo de que no todo está perdido, aún queda gente estupenda. Siro iba en su furgoneta regresando d no haber podido dar ni un pedal por una avería en su máquina, me adelantó mientras trataba de estirar el tronco que era mi pata. Pasó, se fue, paró y hasta dio la vuelta para preguntar si necesitaba algo. ¿Necesitar? De todo. De momento, esos últimos km (me han salido 148) me los ofreció en bula papal con forma de furgoneta.

El caso es que dos cervezas me han servido para llevarme para casa el que seguro será el mejor gesto de este viaje. Siro, aquí un amigo.

2 Comments Posted

  1. Bueno Miguel:
    Gracias por tus palabras. Soy de los que opina que el mundo es más amigable de lo que nos venden y en eso hay que estar. Uno se pregunta si todos/as estamos realmente conectados/as universalmente y ese encuentro entre nosotros no fue casual. En cualquier caso, un placer haberte conocido y ayudado. Espero que ciclar te siga deparando buenos momentos, y si el universo quiere, nos volvamos a ver.
    Un abrazo y buen viaje!!
    Siro.

  2. Es mi tío. Bueno no, pero sí (él me entiende). Siro es increíble, es la bondad, la humildad, la sencillez y el buen humor con patas (o ruedas jeje). Cuando lo ves de lejos dices: buen rato asegurado, y nunca falla. Me alegro mucho de que lo conocieras, que tengas suerte en tu viaje!!!!

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